DESARROLLO HUMANO SOSTENIBLE

Centroamérica pierde el 48% del potencial de acumulación de Capital Humano

Centroamérica pierde el 48% del potencial de acumulación de Capital Humano

El nivel de capital humano que una persona posee afecta sus oportunidades y capacidades de generación de ingresos. Recientemente, el Banco Mundial publicó el Índice de Capital Humano para el 2017, el cual cuantifica  la acumulación de conocimiento, habilidades y salud que se espera que un niño que nace hoy alcance cuando cumpla 18 años.

Este índice tiene tres grandes componentes: sobrevivencia, educación y salud. La sobrevivencia se mide a partir de la probabilidad de sobrevivir a los 5 años de edad. La educación se mide por años de escolaridad ajustados por nivel de aprendizaje (a partir de escolaridad esperada y pruebas estandarizadas). Por último, la salud se estima a partir de la tasa de supervivencia (porcentaje de personas de 15 años que llegarán a los 60 años de edad) y del desarrollo sano (fracción de niños que tienen la altura esperada para la edad). A partir de estos componentes se calcula  el capital humano potencial y el porcentaje que acumularán las personas cuando cumplan 18 años para cada uno de los países que se consideran.

En Centroamérica, Guatemala mantiene el nivel más bajo en este índice (46%). Es decir, los niños y niñas guatemaltecos que nacen hoy, perderán un 56% del potencial que podrían tener con un capital humano óptimo. La segunda pérdida más grande la tiene Honduras con una merma del 51% del potencial. Le sigue El Salvador con pérdida del 50%, Nicaragua y Panamá con un 47% menos y Costa Rica con 38%. En total, la región centroamericana tiene condiciones para acumular solo el 52% del capital humano potencial, es decir, pierde un 48%.  

Al contrastar en el tiempo, El Salvador es el único país que tuvo un retroceso en el índice en 2012 versus 2017, pasando de 0,51 a 0,50. Lo anterior debido principalmente a un deterioro en la escolaridad esperada. En cuanto al resto de la región, si bien los demás países tuvieron aumento mínimo en el índice en este período, de 1-2 puntos porcentuales, lo que revela es un estancamiento en la mejoría en términos de salud y educación.

Los niveles de Capital Humano de la región son inferiores al promedio latinoamericano y al promedio de los países de ingreso medio excepto en el caso de Costa Rica. Guatemala, el más rezagado de la región, se encuentra por debajo del promedio de los países de ingreso medio bajo y sólo por encima del promedio de los países de África Subsahariana.

Lo anterior debe ser un llamado de atención de cara a los escenarios futuros de aprovechamiento del bono demográfico. De acuerdo con proyecciones de población, Guatemala y Honduras, y en alguna medida El Salvador y Nicaragua, aún tienen grandes porcentajes de población en edad escolar, los cuales están acumulando niveles de productividad de capital humano muy bajos.

A nivel centroamericano, en el año 2010, un 45% de la población tenía 19 años o menos, pero para el 2020 se estima que este grupo represente un 38% del total de la población y para 2030 un 32%. Es decir, aunque esta población tenderá a disminuir, los impactos de la pérdida de capital humano se trasladarán al mercado de trabajo. El bajo nivel educativo, junto con la concentración de la producción en actividades de reducido valor agregado, intensivas en mano de obra, son dos de las mayores barreras que enfrenta Centroamérica para modernizar sus economías e incrementar su productividad laboral. La productividad de la fuerza laboral dependerá del esfuerzo que se haga hoy por asegurar un mejor nivel de aprovechamiento en materia de educación y salud. Esta problemática resulta aún más relevante para enfrentar el envejecimiento de la población y los retos del futuro del trabajo que demandará mayores competencias para las que resulta fundamental haber recibido una educación de buena calidad.

Referencias:

(PEN, 2016). Quinto Informe Estado de la Región en Desarrollo Humano Sostenible. San José: Programa Estado de la Nación.

(Banco Mundial, 2019). World Development Report 2019.The Changing Nature of Work. Washington, DC: World Bank. DOI: 10.1596/978-1-4648-1328-3. License: Creative Commons Attribution CC BY 3.0 IGO

 

 

¿Por qué no logramos mejores aprendizajes y mayor logro educativo de nuestros estudiantes?

¿Por qué no logramos mejores aprendizajes y mayor logro educativo de nuestros estudiantes?

Tener acceso al sistema educativo es condición necesaria pero no suficiente para que nuestros niños y jóvenes obtengan mejores aprendizajes y mayor logro educativo. Los hallazgos del reciente Informe sobre el Estado de la Educación documentan esta afirmación.

En 2016 apenas un 56% de los jóvenes de entre 15 y 19 años había logrado finalizar noveno año, lo que significa que apenas un poco más de la mitad llega a la educación diversificada y de estos solo el 50% alcanzará a finalizar la secundaria. Otra forma de entender este problema es darle seguimiento a una generación de jóvenes. Por ejemplo, el Informe muestra como del total de muchachos que entraron a sétimo año en el 2012 solo un 45% de estos logró matricular undécimo año en el tiempo esperado, apenas 4 puntos porcentuales más que la genetración de jóvenes que entraron al colegio en el año 2000. Estos resultados encienden las alarmas. Por un lado, deja claro la discontinuidad que existe entre los dos ciclos que conforman la secundaria y por otro, deja claro que a este ritmo le tomará al país varias décadas universalizar la educación diversificada.

Pero nuestros jóvenes no solo tienen bajo logro educativo también lo que aprenden, está lejos de lo que saben los jóvenes de otros países en sus mismas edades y el aprendizaje que obtienen no les permite mejorar habilidades fundamentales para alcanzar un mayor desempeño como personas y ciudadanos a lo largo de la vida y aprovechar mejor las oportunidades. Los resultados obtenidos por los estudiantes de 15 años de Costa Rica en las pruebas del Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes conocido como PISA, revelan que en las tres últimas mediciones (2009, 2012 y 2015) el país sigue ubicándose lejos del puntaje promedio obtenido por los países de la OCDE, con diferencias de hasta 90 puntos en la competencia Matemática lo cual equivale, en promedio, a tres años de formación menos para un joven costarricense en relación con un estudiante de un país OCDE. En general, la mayoría de nuestros estudiantes de 15 años se ubican en los niveles bajos niveles de desempeño en destrezas claves como: la comprensión lectora, la resolución de problemas y la indagación científica.

Vistos estos resultados la pregunta inmediata es: ¿por qué no logramos mejores aprendizajes y mayor logro educativo? No hay una respuesta única, la evidencia acumulada hasta ahora por distintos estudios realizados en las últimas ediciones del Informe Estado de la Educación identifican distintos factores asociados al problema que requieren atención, mediante diversas estrategias.

Un primer grupo de factores está relacionado directamente con los estudiantes y los hogares. Las investigaciones indican que suelen obtener bajos resultados aquellos niños o jóvenes que no han asistido al preescolar; han repetido un año; muestran problemas de ausentismo, no les gusta leer o no saben resumir un texto. También aquellos que no le ven utilidad práctica a lo que aprenden en Ciencias o no tienen acceso a materiales básicos para estudiar (cuadernos, por ejemplo) o a las nuevas tecnologías de información y comunicación (Tic). Asimismo, las características y condiciones de los hogares no favorecen el logro de buenos resultados de los estudiantes cuando los padres tienen bajos niveles de escolaridad (primaria o menos) y es poco el apoyo que pueden darle a sus hijos o bien no tienen altas expectativas sobre el desempeño escolar que estos puedan alcanzar. De igual manera ven afectado su rendimiento aquellos jóvenes que tienen que realizar labores domésticas antes de ir al colegio. Frente a estas situaciones el apoyo del centro educativo y los docentes son claves compensar el apoyo que los estudiantes no reciben en sus casas.

Un segundo tipo de factores asociados está asociado directamente con las características de los centros educativos, especialmente en aquellos que tienen serias carencias de infraestructura, se ubican en zonas rurales o pobres; tienen baja dotación de recursos educativos (como Tic) o docentes mal preparados. En esta línea los estudios de observación de clases, identifican que aulas con problemas de infraestructura o niveles de confort bajos o inadecuados (ruido, humedad, luz, temperatura) también indicen en el bajo rendimiento de los estudiantes.

Un tercer tipo de factores está relacionado directamente con los docentes y sus prácticas en las aulas. Aquí se identifican distintos aspectos, por ejemplo en primaria las investigaciones revelan que la impuntualidad de los docentes es un factor que incide en el bajo desempeño de los niños. En secundaria, los docentes que no logran desarrollar metodologías de trabajo participativas que estimulen el trabajo en equipo y permita a los estudiantes valorar las ventajas que esto ofrece también incide en los bajos resultados.

Sobre las dinámicas de clase y el uso del tiempo el capítulo especial del Sexto Informe identificó hallazgos relevantes entre los cuales destacan: la persistencia de metodologías tradicionales en el aula centradas en el docente con poco desarrollo de actividades orientadas a promover la discusión y el debate a lo cual se suma el bajo aprovechamiento de las lecciones debido a la pérdida de tiempo efectivo en tareas no relacionadas con la enseñanza. En este tema un hallazgo relevante fue que las actitudes y comportamientos de los docentes con sus estudiantes se asocian directamente con mayores niveles de aprovechamiento del tiempo efectivo de la lección de ahí que contar con un recurso humano con una formación inicial de alta calidad constituye un factor clave para mejorar los aprendizajes y el logro educativo de los estudiantes. En esta línea, otra investigación en preescolar también corroboró que los docentes que logran interacciones de mayor calidad con sus estudiantes obtienen en ellos mayores niveles de desarrollo cognitivo.

La evidencia acumulada hasta el momento sobre los distintos factores que explican porqué no logramos mejores aprendizajes y resultados es clara y nos da la ventaja como país de establecer una agenda de trabajo muy precisa sobre los aspectos que hay que atender en el corto plazo. La buena noticia es que la mayoría de los factores identificados son temas sobre los cuales el sistema educativo puede incidir y tenemos por delante un nuevo curso lectivo en el 2018 para ponernos a trabajar en ellos.

Bibliografía

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Brenes, G. 2014. Factores contextuales de la comunidad asociados con repitencia, deserción y reprobación en las escuelas y colegios de Costa Rica. Ponencia preparada para el Quinto Informe Estado de la Educación. San José: PEN.

Carmiol A y Villalobos D. 2016 La evaluación de la calidad de los ambientes de aprendizaje en aulas de Transición en centros educativos de la Gran Área Metropolitana. Ponencia preparada para el Sexto Informe Estado de la Educación. San José: PEN.

Castillo R. et al 2016 La calidad de las interacciones pedagógicas que promueven docentes graduadas en Educación Preescolar del Ciclo de Transición: estudio interuniversitario a partir del instrumento Class. Ponencia preparada para el Sexto Informe Estado de la Educación. San José: PEN.

Del Valle R y Fernández, A. 2014 Diferencias distritales en la distribución y calidad de recursos en el sistema educativo costarricense y su impacto en los indicadores de resultados. Ponencia preparada para el Quinto Informe Estado de la Educación. San José: PEN.

Montero, E. 2017 ¿Es “real” el descenso en los puntajes de Costa Rica en las pruebas PISA 2015? Ponencia preparada para el Sexto Informe Estado de la Educación. San José: PEN

Montero et al. ¿Qué factores se asocian al rendimiento de los estudiantes costarricenses en las pruebas PISA 2015? Resumen de Hallazgos Principales. Ponencia preparada para el Sexto Informe Estado de la Educación. San José: PEN

Montero et al. 2016 Algunos factores asociados a la resiliencia de estudiantes costarricenses en PISA 2015: Una primera exploración. Ponencia preparada para el Sexto Informe Estado de la Educación. San José: PEN

Montero et al. 2014. Costa Rica En Las Pruebas Pisa 2012 (Programa Internacional Para La Evaluación De Los Estudiantes). Ponencia preparada para el Quinto Informe Estado de la Educación. San José: PEN

Montero et al. 2012. Costa Rica en las pruebas PISA 2009 de Competencia Lectora y Alfabetización Matemática. Ponencia preparada para el Cuarto Informe Estado de la Educación. San José: PEN

Montero et al. 2012. Los modelos de ecuaciones estructurales como herramienta para explorar posibles relaciones causales en investigación educativa: Una ilustración con datos de PISA 2009 en Costa Rica Ponencia preparada para el Cuarto Informe Estado de la Educación. San José: PEN

Barquero, K. 2016. Análisis de factores asociados y resiliencia educativa para Costa Rica con base en el Terce. Ponencia preparada para el Sexto Informe Estado de la Educación. San José: PEN

Zuñiga, Magaly et al. 2016 Observación directa de ambientes de aprendizaje en centros educativos costarricenses con distinto desempeño. Ponencia preparada para el Sexto Informe Estado de la Educación. San José: PEN.

León J, Vargas, J. 2017. Ambientes y prácticas en los salones de clase de secundaria. Capitulo Especial. Sexto Informe del Estado de la Educación.

Interacciones y rendimiento educativo: una red que hace diferencia

Interacciones y rendimiento educativo: una red que hace diferencia

Basado en una investigación llevada a cabo en el año 2016 por PRODUS de la Universidad de Costa Rica y la Fundación Omar Dengo (Zúñiga et al., 2016) para el Estado de la Educación, se realizó un análisis de redes sobre las interacciones alumno-alumno, y alumno-profesor dentro del aula (González, 2017). Las visualizaciones aquí presentadas en forma secuencial representan un instante de la dinámica de la clase cada ocho minutos hasta su finalización.

Para ejemplificar las diferencias entre las relaciones educativas entre un colegio de alto rendimiento y uno de bajo, se modeló la secuencia de dos colegios con estas características. Algo deseado para obtener mejores resultados en el proceso educativo es que se generen más interacciones en clase que faciliten el intercambio de conocimiento. Por ende, trabajo en grupo y dinámicas cooperativas facilitan el aprendizaje. Por el contrario, una clase donde se basa en la atención al docente únicamente, tenderá a perder la atención de los alumnos y puede afectar su desempeño.

De acuerdo al Sexto informe del Estado de la Educación, uno de los principales hallazgos remite a que en las aulas observadas imperan las actividades centradas en el docente o que se emplean métodos tradicionales en los que el profesor explica el tema, da algunos ejemplos y asigna ejercicios a la clase para trabajar en forma individual. Por el otro lado, las actividades de creación conjunta de conocimiento entre docentes y estudiantes son escasas y muchas veces nulas. Según lo indica el informe, las actividades observadas corresponden a pedagogías enfocadas en la transmisión de conocimientos más que en la construcción de este.

Estas diferencias se pueden observar claramente en la dinámica educativa de dos colegios uno de alto rendimiento y uno de bajo. En el de alto rendimiento, el profesor no es todo el tiempo el centro de atención, y por el contrario se crean trabajos en grupo que facilitan el intercambio y construcción de en clase. Por el otro lado, en el colegio de bajo rendimiento el profesor es la mayor parte de la clase el centro de atención, por lo que corresponde a una forma más tradicional de enseñar, tal y como se señaló.

En las visualizaciones, el círculo de color rojo representa al profesor y el celeste a los estudiantes. Con el cursor es posible marcar a un actor y ver como este se relaciona a lo largo de toda la clase, es posible seguir su comportamiento y ver si pone atención, si participa, o si no está anuente de la dinámica de clase. En la parte superior derecha se puede activar un botón de regula la velocidad y duración de la visualización.

 

COLEGIO DE BAJO RENDIMIENTO

 

COLEGIO DE ALTO RENDIMIENTO

 

 

Referencias

  • González, V. 2017. Análisis de redes para estimar interacciones dentro del aula. Contribución especial preparada para el Sexto Informe Estado de la Educación. San José: PEN
  • Programa Estado de la Nación. 2017. Sexto Informe del Estado de la Educación. San José: Programa Estado de la Nación.
  • Zúñiga et al., 2016. Observación directa de ambientes de aprendizaje en centros educativos costarricenses con distinto desempeño. Ponencia preparada para Sexto Informe Estado de la Educación. San José: PEN.
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